Cambios de modelo (5): barreras al cambio
Antes de continuar con el análisis de modelos innovadores en la elaboración de contenidos, hoy explicaré una anécdota que me ha pasado esta semana y que es muy reveledora de las dificultades que existen a la hora de desarrollar modelos nuevos y de romper las inercias, esquemas mentales y las formas de funcionamiento imperantes.
Teníamos que presentar una documentación relativa a uno proyecto de uno de mis clientes, que está dentro de un programa de apoyo institucional al uso de las nuevas tecnologías en el ámbito empresarial.
El proyecto tiene que ver con el desarrollo de las TIC -e Internet en particular- en la estrategia de la empresa, de tal manera que la mayor parte de los procesos de gestión de los clientes se produzcan de forma virtual, manteniendo y aumentando la satisfacción del cliente al mismo tiempo que optimizando los recursos dedicados a estos procesos por parte de la empresa.
La documentación que debe presentarse en estos casos es exhaustiva, con memorias explicativas y otros documentos justificativos. Pues bien, en el momento de presentarlo, nos dijeron muy amablemente que tal y como lo llevábamos lo rechazarían directamente. Y ¿por qué? nos preguntamos. ¿Faltaba el plan estratégico? ¿Faltaba un código de barras? ¿Faltaba una firma digital? Pues no, lo que faltaba era el sello de la empresa en la instancia de presentación.
Sí señor, en pleno siglo XXI no se deja presentar un proyecto para desarrollar las nuevas tecnologías en la empresa porque una empresa no tiene una tecnología tan nueva como un sello de goma. Como decíamos, las inercias pesan demasiado.
