El poder de la inercia
Escribo este artículo en el aeropuerto, esperando embarcar en un vuelo a Londres en una de las compañías llamadas de "bajo coste". Y me hace pensar en cómo nos cuesta cambiar de mentalidad, en el poder que tiene la inercia, principal enemigo de la innovación. Y la inercia a menudo se refleja en un medio que la puede hacer perdurar durante años: el lenguaje.
La pregunta es: ¿por qué seguimos denominando a estas compañías de 'bajo coste', como seguimos denominando
Internet y tras tecnologías coma 'nuevas tecnologías'? Pues porque cuando aparecieron necesitábamos contrastarlas con la 'normalidad' existente. Por ello, como la normalidad existente eran monopolios de compañías aéreas ineficientes en toda su gestión, que tenía como consecuencia precios desorbitados, en el momento que aparecen empresas con un modelo de negocio mucho más eficiente en todos sus elementos, que tiene como consecuencia que se pueda viajar en avión al coste de un autobús, no las llamamos compañías 'eficientes' sino de 'bajo coste'.
Debo reconocer sin embargo, que este es su lema de salida, pero tengo la impresión de que si siguen con esta estrategia de comunicación, al final ira en su contra. Porque, al fin y al cabo, la normalidad ya empieza a ser que el transporte aéreo sea más eficiente y con unos precios de acuerdo con esta eficiencia. Cuando menos, el otro día leía que estas empresas ya tienen un 30% del mercado europeo.
Bien, me llaman a embarcar puntualmente, cosa que no me ha sucedido en los últimos vuelos con compañías 'de alto coste.'
