Innovación y coherencia del concepto de negocio
El tercer elemento para valorar la capacidad de generación de riqueza futura de un concepto de negocio, junto con la eficiencia y la capacidad de ser único, es el grado de coherencia de sus elementos internos (misión, visión, procesos, alcance de mercado, forma de llegar al público objetivo, etc.).
Debemos determinar que todos el elementos del modelo encajen entre si, sean coherentes y que cada uno de ellos contribuya a reforzar la obtención del objetivo global. Para determinar el grado de encaje de los elementos nos deberemos hacer preguntas cómo: ¿es coherente la forma de comunicar nuestro producto con el público al que va dirigido?; ¿lo es la forma de desplegar nuestro servicio con el mensaje que hemos dado a la hora de venderlo?.
El otro día leía una persona quejarse de que en una conocida tienda de artículos de lujo, en época de rebajas, se creaba un gran cola en la calle, puesto que no se permitía entrar a más de un determinado número de personas al establecimiento. Esta cola, además, era custodiada por algunos guardias de seguridad contratados por la firma. En este caso, podríamos preguntarnos si es coherente que una marca de este estilo, que vende "glamour", estilo de vida y elitismo, permita que sus clientes hagan cola de manera muy poco "*glamourosa". O si lo es que un modelo de negocio basado en que los compradores paguen un precio altísimo, no tanto por el producto en si mismo, sino por la exclusividad, haga periodo de rebajas. Sólo hay que hacerse algunas de estas preguntas para encontrar incoherencias en muchos de los modelos imperantes.
