Innovación y generación de riqueza
En los últimos artículos hemos ido analizando los diferentes elementos que componen un concepto de negocio y de qué manera podemos ir refexionando sobre cada uno de ellos con el objetivo de introducir modificaciones que los hagan más innovadores en su conjunto. Aun así, con esto no ha basta.
Un concepto de negocio tiene por objetivo convertirse en un modelo que se pueda implantar en la práctica, es decir que se pueda desarrollar en el mercado. Y para hacer esto debe tener muy claro como será capaz de generar ingresos y beneficios, ya sea en el corto, medio o largo plazo.
Lo podríamos definir como la capacidad de generación de riqueza. Existen varios factores que afectan a la capacidad de generación de riqueza de un concepto de negocio. El primero es la eficiencia del modelo, es decir si la manera que tenemos de proporcionar valor a nuestros clientes es eficiente o, dicho de otro modo, si el valor que nuestros clientes le pueden dar a lo que hacemos excede el coste de hacerlo.
Un segundo factor hace referencia a si nuestro modelo es único o hacemos exactamente el mismo que hacen todas las empresas de nuestro sector. Un tercer elemento, al cual podemos denominar "coherencia" depende de si todos los elementos del concepto de negocio encajan y tienen coherencia con los objetivos.
Finalmente, un cuarto factor, fundamental, tiene que ver con la capacidad que tenga el concepto de negocio concreto de generar "multiplicadores de beneficios" que permitan crecer y generar rendimientos por encima de los competidores.
