Innovación y rendimientos crecientes
Uno de los principales multiplicadores de los beneficios se da si nuestro modelo de negocio puede entrar en una dinámica de rendimientos crecientes. Esta situación la encontramos cuando una empresa, a medida que crece, tiene todavía más posibilidades de crecimiento, y además de forma exponencial, puesto que el hecho de llegar a una primera fase de expansión es el que le permite iniciar una segunda fase de crecimiento, que a la vez le permitirá llegar a la tercera y así sucesivamente.
Aquellas empresas del mismo sector que no consiguen entrar en la dinámica, quedan estancadas. Para que un modelo de negocio tenga capacidad de entrar en este tipo de dinámica debemos encontrar alguno de estos tres aspectos: lo que se denomina efecto red, el hecho de que sea un modelo que se retroalimente él mismo, o que exista un efecto de aprendizaje o de adquisición de know-how creciente.
El efecto red lo encontramos en modelos de negocio que aportan más valor a los clientes a medida que hay más clientes. Cualquier producto de comunicación (teléfono, móviles, fax, email etc.) tiene efecto red. Si sólo hay una persona que los utiliza no tienen ningún valor. En cambio el valor aumenta exponencialmente a medida que se incrementa el número de usuarios del sistema. Otro ejemplo, en este caso hablando de Internet, lo encontramos en comunidades virtuales, en portales de anuncios clasificados o en los portales de contactos, tan de moda actualmente. En todos estos casos, a medida que aumenta el número de usuarios, el valor que se puede ofrecer se incrementa, lo cual hace que puedan crecer todavía más en número de clientes.
